Historia
La comparsa
zarandajos de Lagunillas tiene sus inicios en los
años 80 cuando un grupo de personas se reunían para dar
comienzos a la festividad del carnaval Lagunejo, en
esos tiempos dicha comparsa no contaba con un nombre fijo puesto que
era cambiado cada año por los diversos socios de la
comparsa de acuerdo a su gustos y alegorías
carnavaleras.
Sin embargo en el año 1980 se opto por la búsqueda de un
nombre propio que caracterize la alegría de todos los
socios, debiendo mantenerse para poder ser identificados tanto
dentro como fuera del departamento de santa cruz, surgieron varios
nombres entre ellos: tijeras, picaflores y zarandajos entre otros; De
acuerdo a un consenso se llego a optar por la opción de
zarandajos.
Hablar de la comparsa zarandajos es recordar a grandes personas que
hicieron del carnaval Lagunejo una fiesta de confraternizacion tanto
para la gente del pueblo como para todos aquellos residentes lagunejos
que se hacen presente cada año para celebrar los tres
días de mojazon. Personajes que están presentes en el
corazón de cada zarandajo por su entusiasmo, alegría y
valentía que nos demuestran cada día. Así mismo
están quienes esperan cada tarde de mojazon a los comparseros en
las llamadas casas de espera, para compartir con ellos sus travesuras y
ocurrencias carnavaleras.
Con el pasar de los años la comparsa fue creciendo dando lugar
también a las ocurrencias y alegrías de los más
pequeñines de la comparsa, Los zarandajitos, conformada por los
hijos, sobrinos o hermanos de socios antiguos de la comparsa
quienes disfrutan los tres días de mojazon junto a sus
respectivas soberanas. Dicha comparsa esta compuesta por niños
de entre los 6 a 13 años de edad.
Así mismo faltaban los más pequeños quienes con su
ternura e inocencia también disfrutan del carnaval y porque no
darles a ellos la alegría de ser parte de esta gran comparsa, es
así que nacen Los Pollitos conformada por niños de 0 a 5
años de edad.
Es así que desde entonces la comparsa zarandajos se hace
presente cada año en el valeroso pueblo de Lagunilla para dar
realce a las festividades carnavaleras, caracterizando a cada uno de
sus socios por sus fuerza, entusiasmo y sobre todo alegría.
Autor.
Mariela Sandoval de
Villarroel